«Un virus es un pedazo de malas noticias envuelto en proteína». Esta genial definición del Nobel Peter Brian Medawar cobra un significado brutal cuando, en plenas vacaciones, una simple ronquera la víspera de un viaje te anuncia que has sido infectado por una nueva variante del SARS-Cov-2. Ahí, uno comprende a la perfección qué quería decir el científico con «malas noticias».
Pero, como me preguntaba un vecino mientras nos remojábamos en la piscina, ¿aún existe el coronavirus?.
Cuando pensamos en virus respiratorios, lo normal es asociarlos al invierno. Sin embargo, el coronavirus nos ha demostrado que puede tener oleadas importantes incluso en pleno verano, como la que estamos viendo en agosto de 2025.
¿Por qué nos infectamos en pleno verano?
Agosto es un mes de vacaciones, con más viajes, festivales y reuniones sociales.
La inmunidad frente a variantes previas disminuye con el tiempo, y las nuevas variantes encuentran población susceptible.
El SARS-CoV-2 es un virus de ARN que muta constantemente (al cometer errores en su replicación), por lo que nuevas variantes pueden expandirse en verano.
Aunque la gripe prefiere el frío, el coronavirus se transmite bien en interiores cerrados, mal ventilados y con aire acondicionado.
El prácticamente nulo uso de mascarillas y más actividades en grupo favorecen los contagios.
En Valencia, desde donde os escribo, el Sistema de Vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas de la Comunitat Valenciana, nos muestra las siguientes incidencias hasta la semana 33 de la temporada 2024-2025:
(Actualización 30/09/2025: ¡la tasa de incidencia sigue subiendo!)
¿Qué variante de Sars-Cov-2 es la causante de ese repunte veraniego en los contagios?
Stratus, XFG o la nueva variante Frankestein causante de Covid-19
“Stratus”, o estrato es español, es un tipo de nube baja, extensa, que cubre grandes áreas, lo que simboliza muy bien la nueva variante de coronavirus que se expande ampliamente en la población y que ha venido a alterar el «stratus» quo del coronavirus.
Imagen generada con ChatGPT basada en el disco de la mítica banda de rock Status Quo: The Vinyl Singles Collection 2000-2010.
Pero no nos asustemos, esta nueva variante, aunque bajo vigilancia por la OMS (1), no reviste especial gravedad, de momento. Se trata de una cepa que forma parte de la familia Ómicron que surgió al infectarse una persona simultáneamente por dos subvariantes distintas —LF.7 y LP.8.1.2—, y producirse un intercambio de material genético entre ellas (recombinación). Y digo de momento, porque aunque los primeros estudios sugieren que las vacunas actualmente aprobadas continúan siendo eficaces frente a la variante Stratus, los científicos vigilan una posible evasión inmunitaria futura. De hecho, Stratus presenta mutaciones en los aminoácidos 478 y 487 en la proteína de la espiga (la que da al virus esa apariencia de corona solar tan peculiar al microscopio electrónico). Estas u otras mutaciones podrían mejorar su capacidad para evadir la respuesta inmunitaria.
Habrá que estar atentos.
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