El influencer de la química
Si piensas en un influyente científico del siglo pasado que revolucionó la química, desafió al gobierno estadounidense en plena guerra fría o convirtió la vitamina C en su arma para combatir enfermedades -y todo ello sin perder su característica sonrisa-, ese fue Linus Carl Pauling (1901-1994).
El hombre de los dos Nobeles
Pauling ganó el Nobel de Química en 1954 por su trabajo sobre los enlaces químicos, fuerzas que mantienen unidos los átomos para formar moléculas. Su libro The Nature of the Chemical Bond sigue siendo lectura obligatoria para cualquier químico serio… aunque confieso que leerlo puede dejarte con la sensación de que tu cerebro ha hecho un maratón. Pero Linus no se conformó con un nobel: en 1962 ganó el Nobel de la Paz por su lucha contra las armas nucleares. Dos Nobeles: uno por entender la química que rige nuestro mundo y otro por intentar salvarlo. No está nada mal, ¿verdad?.

La triple hélice equivocada
Antes de que Watson y Crick se propulsaran hacia el estrellato con el descubrimiento de que el ADN forma una doble hélice de cadenas antiparalelas, Pauling estaba trabajando en su propio modelo… y propuso una triple hélice, que resultó ser incorrecta (pero inspiró a Watson y Crick).

Lo interesante (o trágico, según se mire) es que estaba casi a un paso de acertar, pero el gobierno americano no le permitió salir de EEUU para asistir a la reunión de la Royal Society de Londres y esta negativa hizo que no tuviera acceso a la famosa foto 51 de Rosalind Franklin, la cual guio (sin saberlo) a sus competidores hacia la elucidación definitiva de la estructura del ADN. A veces la ciencia es un poco así: el que no se alineen los astros puede hacer que se te escape un nobel.
Un activista con bata de laboratorio
Pauling no solo era un químico brillante, también era un activista comprometido. Durante la Guerra Fría, denunció los ensayos nucleares y luchó por tratados internacionales de desarme. Su firme postura le valió enfrentamientos con el gobierno estadounidense, incluso la inclusión en listas negras durante la caza de comunistas. Para Pauling, la ciencia no era solo conocimiento, era responsabilidad social.
De hecho, también criticó duramente la industria automotriz y el uso de gasolina con plomo, denunciando sus efectos tóxicos en el sistema nervioso. Defendió la investigación en fuentes de energía más limpias, y en ese contexto apoyó la idea de los coches eléctricos como alternativa a los de gasolina.
Medicina ortomolecular
Ya en los años 60 Pauling se convirtió en un ferviente defensor de la vitamina C para prevenir resfriados y enfermedades como el cáncer. Publicó Vitamin C and the Common Cold y otros libros sobre su uso terapéutico, provocando debates encendidos entre médicos y nutricionistas.
Posteriormente, Pauling amplió este concepto hacia la medicina ortomolecular. No, no significa que te administran vitaminas y otras moléculas por ahí por donde la espalda pierde su honesto nombre. El término significa «las moléculas correctas en la concentración correcta”. Al fundar el nuevo campo de la psiquiatría ortomolecular («Orthomolecular Psychiatry» Science 160:265-271, 1968), Pauling propuso que las anomalías mentales podían tratarse con éxito corrigiendo desequilibrios o deficiencias entre los constituyentes bioquímicos naturales del cerebro, en particular las vitaminas y otros micronutrientes, como alternativa a la administración de potentes fármacos psicoactivos sintéticos.
Hoy sabemos que la vitamina C es beneficiosa, pero no milagrosa; sin embargo, su entusiasmo abrió el debate sobre nutrición y suplementación y nos enseñó a cuestionar la ciencia pero también a explorar sin miedo a la crítica.

¿y tú, ¿qué opinas sobre la polémica de la vitamina C?. Te leo en comentarios.
Otros logros que no podemos olvidar
Su contribución a la ciencia no acaba aquí, ya que Linus y colaboradores fueron los primeros en describir una enfermedad humana como molecular, demostrando que la anemia falciforme era causada por defecto en una proteína.
Pero es que antes ya había definido, junto a Robert Corey y Herman Branson, dos estructuras secundarias fundamentales de las proteínas, la hélice alfa y la hoja beta, un avance crucial para la biología estructural y base para comprender como es el ADN y cómo se pliegan las proteínas.

Libros recomendados (disponibles en Amazon)
Y para finalizar, algunas lecturas recomendadas sobre su vida y enormes logros:
- Linus Pauling: Scientist and Peacemaker (Thomas Hager) – biografía completa, entretenida y con anécdotas jugosas.
- The Nature of the Chemical Bond – imprescindible para químicos serios.
- Vitamin C and the Common Cold – para los curiosos de la nutrición y la polémica.
- No More War! – sobre su activismo pacifista.
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